sábado, 4 de abril de 2015

Una casa de locos.

Esta vez, el trabajo mandado en la asignatura de proyecto ha sido ver una película y comentar su contenido. Esta película de llama "Una casa de locos" y relata la vida de un estudiante de economía francés que tiene que ir a España para poder conseguir un importante puesto de trabajo y por ello decide irse de Erasmus. 
En esta película, se puede ver perfectamente como los sentimientos del joven cambian continuamente. Pues en un principio sentía bastante miedo por tener que ir a un sitio lejos de su casa y sin nadie que te ayude o te diga que debes hacer ( a muchas personas les relaja no tener esa responsabilidad), esta situación se refleja muy bien en la escena del avión donde sale él llorando por dejar atrás todo lo que tenía. Luego cuando llega al aeropuerto se ve solo y comienza a relacionarse, se ve bastante claro cuando dice "este tipo es el que suelo evitar pero ahora está aquí intentando hablar". Más tarde cuando se da cuenta de que todo está por hacer (encontrar piso, compañeros, comida...) les pide ayuda a la pareja que conoció en el aeropuerto. Esta escena nos muestra una fase importante de ir de Erasmus y es conocer gente, pues son esas personas las que van a ayudarte a encontrar las cosas y hacer más agradable tu estancia allí. Y también hay que recalcar que el propio Erasmus te ayuda a socializarte, cambiar de actitud, no ser tan cerrado. Una vez que encuentra un piso lleno de estudiantes de todas las nacionalidades que estaban de Erasmus, siente como que su caos no es el único en esa casa, ya no se siente tan solo y ve con otros ojos estar viviendo allí durante un año. Se hace amigos de todos su compañeros, salen de fiesta más a menudo y comienza a olvidarse de todo aquello que dejó en su momento atrás y se centra más en disfrutar de la experiencia. Por último, ya cuando tiene que volver, vuelve a sentir otra vez la pena, pero esta vez por tener que abandonar todo lo construido allí: su amistades, los amores, las rutinas, etc. Todos sus compañeros se consuelan con volverse a ver otra vez más aunque sea dentro de un año. Pero por experiencia propia (no de Erasmus sino de campamentos) las despedidas puedes ser lo peor de toda la experiencia y aunque te consuelan de volverlos a ver, a la mayoría no lo vas a volver a ver y lo sabes. Ya luego cuando vuelves te deprimes aún más pues recuerdas todo lo que has hecho y lo que te gustaría hacer pero no pudiste, todas esas tonterías de compañeros, todas las palabras sin pronunciarse y entiendes que es una experiencia que hay que vivirla y como todas tienen sus buenos y malos momentos pero ningún malo momento puede superar a los buenos ni a lo aprendido. Poco a poco empiezas a recordar los primeros días que fueron malos con una sonrisa, ya no te sientes angustiado sin saber que hacer, sino que comprendes que ya no te va a volver a suceder, es decir, que vas más preparado para situaciones similares. A medida que pasa el tiempo generalizas y recuerdas ese año fuera como una gran experiencia que rompió toda tu rutina para convertirla en una verdadera locura que sin lugar a dudad volverías a repetir. Puede ser por eso por lo que al final de la película el joven abandona su trabajo y sale corriendo. Puede que sea esta gran experiencia la que lo haya hecho pensar en que no podría vivir en una rutina en una oficina e intentar conseguir sus sueños. 

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