La película que teníamos que ver durante la semana santa se
llama “Una casa de los locos”. Esta
película trata de un muchacho que comienza a hacer un curso de Erasmus en
Barcelona, y durante su estancia allí tiene una serie de problemas. En esta
película nos cuenta lo que sucede cuando coges una beca Erasmus, en la que te
vas a otro país en la que no conoces bien el idioma ni el sitio, conoces a
gente de distintos países y por lo tanto con diferentes idiomas y con los que
tienes que convivir. Al principio se hace un mundo, ya que tienes que encontrar
un sitio donde vivir, te cuesta hablar con los demás porque no lo entiendes
bien, etc… El protagonista, tras unos meses de mala racha consigue encontrar un
piso con otros adolescentes de su misma edad, pero cada uno es de un país
distinto y es difícil comunicarse con todos, pero finalmente acaba hablando con
ellos y encariñándose.
Se supone que cuando se va de beca Erasmus es para estudiar
y progresar en los cursos académicos, pero realmente lo que sucede es que te
vas de fiesta, a conocer ambientes nuevos, lugares nuevos, ya que no tienes la
supervisión de tus padres ni nadie quien te vigile, por lo que eres libre de
hacer lo que quieras siempre que las consecuencias no sean muy graves; por lo
cual pasan un año fuera de sus casas y país, subvencionado con el dinero
público.
Lo peor de la beca Erasmus es el principio y el final, ya
que al principio cuesta encaminar la vida, pero cuando se consigue tener casa y
unos buenos compañeros de piso, al final cuesta mucho despedirse de ellos ya
que con estos se han vivido muchas experiencias buenas y de las cuales ya eras
un trozo de cada uno de ellos.
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