martes, 5 de mayo de 2015

Mi paso por el IES San Juan de Dios

La cuenta atrás que empezó hace seis años está llegando a su fin. Y todo lo que hagamos ahora cuenta. Es un momento importante para definir nuestro futuro, o al menos eso nos han dicho.
Hay muchas personas que están deseando que termine este curso, aprobar selectividad y poder volar a la universidad. Pero realmente, lo pienso y me entra un vacío en el estomago. Se podría pensar que es miedo a lo desconocido, a esa nueva etapa en la que mamá y papá no están tan atentos ni cerca para recogerte cuando te caigas, pero no es eso. Ese vacío es pena porque sé que voy a añorar muchas cosas.
Ahora mismo tenemos entre 17 y 18 años. Si contamos que nos hemos pasado aquí, en el San Juan de Dios, seis años es mucho tiempo. Casi siempre se suelen contar los buenos momentos, que siempre quedarán como un bonito recuerdo de nuestra adolescencia. Pero el paso por el instituto no es de color de rosa. Aunque yo no puedo decir que haya estudiado mucho... Los cursos más difíciles para mi han sido tercero de eso y segundo de bachillerato (este último con una gran diferencia).
Pero me gustaría hacer hincapié en otro tema. La mayoría pensará que aquí solo nos hemos formados adquiriendo los conocimientos de las materias que hemos ido dando a lo largo de los cursos, pero se equivocan. Entramos siendo unos niños de 12 años, a los que Ximena nos recordaba día sí y día también que éramos unos pipiolos, que apenas conocíamos el significado de muchos aspectos de la vida. Ahora lo pienso y bendita la suerte que hemos tenido de tener unos profesores(la mayoría, pese a contadas excepciones) con tanta vocación y que tanto se han preocupado de nuestra educación. No me refiero a la preocupación de que nos aprendiéramos la lección o las notas que sacábamos en los exámenes, me refiero a la educación cívica, a ser mejores personas, a saber actuar bien, a demostrar que podemos lograr cosas. Ahora sabemos que el esfuerzo, aunque no siempre sea valorado lo suficiente, lleva una merecida recompensa. Me encanta que hayamos tenido profesores que no hayan parado de intentar hacernos personas más cultas, con más espíritu crítico. 
Este curso sobre todo nos está haciendo mucho daño (por lo menos a mi), y no es un daño malo es un daño bueno. Si tengo en cuenta edición de vídeo: ahora cada vez que veo una película/serie/corto/anuncio me fijo en los detalles, en como habría quedado mejor la escena, la luz debería de haber estado así o sería mejor este otro plano.... Si tengo en cuenta proyecto integrado: ahora me interesa mucho más la fotografía, de hecho cada vez que miro veo regla de los tres tercios, poca profundidad de campo, simetría... En cuanto a literatura, latín, lengua e historia: es gracioso porque salimos de dar una clase para meternos en otra en la que se menciona lo que anteriormente se ha explicado en la otra clase. Entonces respondes de forma correcta y quedas como lista (porque no todos tienen las mismas optativas), aunque lo sabes porque lo has dado hace apenas unos minutos... Y como otro ejemplo está historia del arte. Una de las asignaturas más bonitas que existen. He aprendido cientos de términos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos. Ahora cuando veo una foto la comento como si fuese una obra de Miguel Ángel. Y no os podéis imaginar cuanto me arrepiento de no haber prestado atención en Roma a todas esas obras de arte que tuve la ocasión de ver.
Otra cosa que me gustaría mencionar es que este año me escogieron delegada del bachillerato de letras "en contra de mi voluntad". Al principio me fastidió mucho porque tenía que estar cada dos por tres en la sala de profesores cogiendo las llaves de la clase, acordándome de coger el parte o hablando con algún profesor que no conocía. Pero realmente ya no me importa. Es más, me alegro. Ahora voy por el instituto como Pedro por su casa. Este año, en parte gracias a eso y a que he participado en la organización de la gala de los trailers, he conocido mejor a nuestro querido jefe de estudios. Y me encanta. Diego no me ha dado clase nunca, pero haber tratado con él este año me ha servido para darme cuenta del cachito de pan como persona que es. A pesar de que siempre se esté metiendo conmigo aceptó hace unos días marcarse unos pasos de baile conmigo y otras compañeras más. Y eso está grabado. Y podéis dar por hecho que saldrá en el vídeo de la graduación.
Así que resumiendo no voy a decir que ha sido un camino fácil (aunque tampoco ha sido para tanto). Lo que sí voy a decir es que me encanta haber pasado estos años en el San Juan de Dios, con los compañeros y profesores que he tenido la suerte de conocer.


No hay comentarios:

Publicar un comentario